viernes, 18 de marzo de 2011

Libreville - Lambarene

Ayer buscando un taller de engrase, de casualidad coincidí con un español, Yeray canario para más señas y un paraguayo Eloy, que trabajan como jefes de taller en un concesionario de vehículos de alta gama, Luxury car, me dijeron donde estaba y allí fui, le dieron un repaso general al coche, revisaron que la reparación estuviera bien hecha y cambiaron valvulinas y MTF, están cerca del Sedoc en el polígono industrial de Libreville, gracias a ellos me voy más tranquilo.


Por fin hoy es el día tan ansiado, después de cerca de un mes en Libreville toca ponerse en marcha, como todas las despedidas esta también será triste, sobre todo cuando de quien te despides piensa que no te volverá a ver, yo sé que volveré.

He quedado con Adela y Julio en vernos esta noche en Lambarené en la misión católica donde pasaremos la noche.

Antes de partir Dominique y su hijo me llevan al hospital Jeane Ebori para visitar al otorrino, ya que desde ayer tengo un tapón en un oído, es la primera vez que se me forma y es insoportable no oigo nada por el oído izquierdo una sensación muy incómoda, en seguida nos pasan, la otorrino me mira con el otoscopio ambos oídos, calienta agua y la introduce a presión con una perilla, que gustazo, vuelvo a oír, ella exclama papier!!!!, efectivamente no había tapón de cera era un trozo de servilleta, mi manía de secarme los oídos después de ducharme…

Llegamos al hotel y nos despedimos, Dominique me dice que en abril irá con su marido a Francia y es probable se acerque por España, nos veremos!!!.

Después de tanto tiempo en dique seco cuesta ponerse en marcha, nunca olvidaré mi estancia aquí me han tratado como si fuera de la familia, me voy pesando un par de kilos más de lo habitual y con toda mi ropa limpia y planchada, se acabaron las comilonas y la buena vida…

La salida de Libreville es lenta hay mucho tráfico y es hora punta, la carretera hasta Lambarené es buena, en el camino los controles policiales de rigor. Llego a la misión católica a la hora de comer, pregunto por la hermana Cruz, nos está esperando Julio llamó ayer para avisar de nuestra llegada, a la tarde encuentro con Julio y Adela tras dar una vuelta cenamos  y charlamos un rato, en la misión coincidimos con un holandés que está recorriendo el mundo en transporte público el va en sentido opuesto al nuestro.



Ducha y a dormir, hace un calor sofocante y hay un montón de mosquitos.

1 comentario:

  1. Peor que el trozo de servilleta, huebiera sido un mosquito dentro jeje.

    Que chula la última foto¡¡¡¡

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